Masailand y Tanzania

Masailand Pinceladas de historia

Los masais son una etnia de raíz nilótica emparentada con los kalenjins (al norte de Kenia) y los karamojongs (al norte de Uganda). Se cree que durante los siglos XVII y XVIII, a raíz de una fuerte sequía, el pueblo masai tuvo que abandonar las tierras que habitaban en la costa del lago Turkana. La migración los llevó hacia el sur del país keniata hasta llegar al norte de la actual Tanzania.

Desde hace siglos, son considerados personas fuertes y valientes; unos ideales que todavía hoy prevalecen en determinadas regiones. Además, los masais son personas muy orgullosas de sus raíces, una historia que sólo se transmite por tradición oral ya que nunca dejaron constancia escrita. Esta fama de valientes se constata con hechos históricos como que las caravanas árabes de esclavos tuvieron que trazar rutas alternativas por miedo a atravesar las tierras masais.

En el siglo XX, la negociación con el poder colonial británico no resultó muy satisfactoria para la etnia masai. En 1904, el brujo más importante de la tribu, Lenana, firmó el que sería el primer acuerdo con el poder colonial. Según este tratado, los masais cedían parte de sus territorios a los británicos a cambio de que el resto de la tierra no sería nunca ocupada mientras ellos existiesen como etnia. Como era de esperar, el acuerdo sólo duró siete años. En 1911, los colonizadores cambiaron de opinión y obligaron a los masais a firmar un nuevo acuerdo de cesión de las tierras altas de Kenia que los británicos explotaron como campos de café, té, maíz, etc. Con el paso de los años, el que era considerado territorio masai quedó reducido a un 60%.

A raíz de la nacionalización de parques naturales como el Serengueti, el Ngorongoro y el lago Manyara, el derecho de paso y la libre circulación de los rebaños también quedó mermada. En la actualidad, tienen prohibido pastar o vivir en el Parque del Serengueti, y tampoco pueden establecerse en el cráter del Ngorongoro. Todas estas medidas, en "pro" de la defensa de la flora y la fauna del país, y de rebote, para favorecer el llamado turismo de safaris. Esta situación ha provocado que muchas comunidades masais vivan hoy en tierras poco fértiles y que estén obligados a caminar durante horas con los rebaños para pastar y encontrar agua. El cambio climático, con sus consiguientes sequías, tampoco ha jugado a su favor.

Tanzania

La República Unida de Tanzania es un país muy conocido por sus safaris y las paradisiacas payas de Zanzíbar. El parque nacional del Serengueti y el cráter del Ngorongoro, en el norte del país, son su mejor exponente. Anualmente, por estos parajes pastan miles de animales salvajes que cruzan el lugar hasta llegar a Kenia (o viceversa). Estos tipos de viajes se han convertido en el principal motor turístico del país.

El otro de los grandes atractivos de Tanzania es el Kilimanjaro. Con 5.891,8 metros de altitud es considerado el techo de África. Su espectacularidad y los cambios de paisajes hacen que centenares de escaladores intenten cada mes llegar a su cima. Pero Tanzania es mucho más que todo esto. Esta es la parte más visitada y retratada del país, pero el entorno paisajístico va mucho más allá. La vida salvaje se encuentra en muchos otros lugares, tal vez menos visitados, pero que han sabido mantener la esencia de la madre naturaleza. Si estás interesado en adentrarte en estos parajes, ponte en contacto con nosotros.

Tanzania en números

Superficie: 945.000 km2

Población: 41.879.421 (datos del 2008)

Idiomas: suahili e inglés son los oficiales. Las lenguas tribales no.

Población que vive bajo el lindar de la pobreza (con menos de d'1,25 dólares/día): 89%

Gasto del gobierno en salud: 6%

Personas con VIH: 1.400.000

Esperanza de vida: 52 años

Tasa de fecundidad: 5,3 hijos

Gasto del gobierno en educación: 8%

Tasa de analfabetismo: hombres: 22,5%; mujeres: 37,8%

Gasto del gobierno en defensa: 16%

PIB: Agricultura: 45,1%

Servicios: 39,1%

Manufacturación: 8,5%

Construcción: 4,3%

Minería: 3%

Deuda externa: 4.375.000.000 $